Los medios de comunicación y la necesidad de mantener viva la esperanza colectiva

Teherán, 1 de enero de 2019, IRNA - Muchas regiones de todo el mundo se encuentran enredadas en crisis aparentemente interminables, para las cuales tanto las gentes como los expertos no vislumbran un acuerdo inminente.

Aquellos que residen en las franjas críticas del mundo, incapaces de abordar adecuadamente sus problemas ocasionados en gran medida por entornos socioeconómicos caóticos, tienden a sumergirse cada vez más en la desesperación.

No obstante, los medios en los llamados hotspots globales podrían desempeñar un papel fundamental para restaurar la esperanza en los pueblos, llevándoles desde el abismo de la desesperación hacia el optimismo colectivo.

Para ello, en primer lugar los medios de comunicación de las regiones críticas deben sentirse partícipes en el desarrollo de los imaginarios sociales apropiados, lo que en palabras del filósofo griego-francés Cornelius Castoriadis denomina como “los vínculos que unen a una sociedad y las formas que definen la “realidad” para una sociedad determinada”.

“La esperanza constituye una gran parte del imaginario social”, afirmó Mohammad Mahdi Moyahedi, catedrático iraní de teoría política, derechos humanos y metodología, durante una reciente mesa redonda sobre esperanza, resiliencia y responsabilidad de los medios de comunicación celebrada en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Teherán.

“De hecho, la esperanza es la condición previa para la supervivencia de todas las sociedades”, añadió Moyahedi.

Aseguró que los trabajadores de los medios de comunicación en una sociedad necesitan desarrollar nítida y urgentemente un buen entendimiento sobre las realidades y los problemas de su sociedad, aunque sean difíciles de digerir, imposibles o muy difíciles de abordar.

Desvelar las realidades de la sociedad y, especialmente, notificarlas a los que están en las estructuras y las cúspides del poder es una responsabilidad que los medios deben asumir, indicó, instando no obstante a mostrar esas realidades evitando las falsedades y distorsiones.

El profesor universitario iraní advirtió también que el concepto de esperanza es cada vez más crítico, y eso es muy importante, pues esa tendencia podría afectar a otras áreas de la vida social, convirtiéndose también en un punto delicado.

El imaginario social emanado de irrealidades o desinformación conlleva que el público y los responsables políticos asuman que, después de todo, no pueden confiar que sus esfuerzos por mejorar la situación o fomentar la esperanza produzcan resultados, aunque utilicen todas sus capacidades para alcanzar los objetivos deseados, manifestó.

Se crea o no, la desesperanza en una sociedad, aunque tenga sus raíces principalmente en el interior, también es fruto de lo que podría describirse como la “maquinaria de guerra de los medios” de las potencias hegemónicas que fuerzan la imposición de su voluntad al resto del mundo.

Bajo la presión de los medios de comunicación tradicionales, las gentes y los políticos de los países en vías de desarrollo y subdesarrollados se ven empujados, de manera gradual, a olvidarse de sus ideales, esperanzas y proyectos para cambiar sus condiciones.

“Sin la motivación para la imaginación y, por lo general, ante la corrupción generalizada, derivan entre el miedo y la esperanza, y poco a poco van convenciéndose de que cada vez pueden hacer menos por mejorar las cosas”, señaló Mohammad Fazeli, sociólogo y profesor asistente de la Universidad de la capital iraní Shahid Beheshti, otro orador que también se refirió al concepto de esperanza, resiliencia y responsabilidad de los medios.

Y la monstruosa presión a todos los niveles se está acumulando: desde Afganistán hasta Siria, e incluso más allá de África. Los países se encuentran embarcados en esfuerzos hercúleos para abordar o reducir los efectos de esas presiones.

Actualmente, la guerra abierta librada por el terrorismo y sus partidarios regionales y extra regionales, junto con una “guerra suave” interminable que ataca a los valores y el imaginario de Nosotros los Pueblos, están erosionando gravemente la esperanza colectiva de un gran número de miembros de la comunidad global.

De nuevo, eso hace que el papel de los medios en los países sometidos a presiones sea mucho más destacado, pues el foco principal de los medios son las masas.

“Los medios de comunicación podrían ayudar a las masas a desarrollar su imaginación y a defender sus valores reales, ofreciendo al público perspectivas a largo plazo”, afirmó Fazeli.

Con unos medios de comunicación que trabajen adecuadamente, aquellos que tienen esperanzas no se sentirán solos, añadió, aunque la esperanza no sea un producto que pueda importarse, puntualizó.

“La esperanza es fruto de la lucha”, sentenció.

Por Reza Bahar, miembro del equipo editorial dl departamento de noticias en inglés de IRNA

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